El sistema de flotación por aire disuelto es un tratamiento muy efectivo tanto para la separación de sólidos en suspensión como para grasas y aceites de un efluente industrial.
La separación se consigue introduciendo finas burbujas de aire en la fase líquida. Las burbujas se adhieren a las partículas, y la fuerza ascensional que experimenta el conjunto partícula-burbuja de aire hace que suban hasta la superficie del líquido. De esta forma, es posible hacer ascender a la superficie partículas cuya densidad es mayor que la del líquido, además de favorecer el ascenso de aquellas de densidad menor al líquido, como es el caso de los aceites en agua.
El proceso de flotación depende entonces, principalmente, de la eficiencia de la disolución del aire en el efluente. El sistema utiliza un tanque de saturación en el cual se inyecta aire a un volumen de agua para luego despresurizarlo dentro de la cámara de flotación, produciendo de esta manera el fenómeno mencionado.
Las partículas flotadas forman un manto estable en la superficie de la cámara de flotación. Conforme este manto crece, la capa superior vuelca fuera de esta cámara llegando a una concentración entre 2% - 4% de sólidos. Se obtienen remociones de grasas y aceites del orden del 95%.
Tanto los sólidos recuperados por flotación como los lodos decantados pueden evacuarse manualmente o de forma automatizada según sean las necesidades.
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